Satélites
Plataformas LEO de la constelación, con su carga útil y sus subsistemas críticos.
Monitorización, protección y operación inteligente de toda la infraestructura espacial de LeonAeroSpace desde un único centro de control.
El centro neurálgico desde el que se supervisa la infraestructura completa: del satélite en órbita al enlace que llega al cliente.
Plataformas LEO de la constelación, con su carga útil y sus subsistemas críticos.
Estaciones terrenas que abren y cierran las ventanas de contacto con cada satélite.
Nodos de entrada a la red terrestre, incluido el telepuerto de Benavides de Órbigo.
Centro de operaciones que emite telecomandos y verifica el estado de la flota.
Transporte, enrutamiento y segmentación del tráfico entre telepuerto y clientes.
Servicios de gestión, analítica y portal de cliente desplegados sobre nube privada.
Enlaces ascendentes y descendentes en banda Ka y Ku, vigilados frente a interferencias.
Enlaces ópticos entre satélites, que encaminan tráfico sin pasar por tierra.
Núcleo 5G y funciones de red no terrestre que dan servicio al usuario final.
Sistemas industriales de antenas, alimentación y climatización de las instalaciones.
Salas técnicas donde residen el procesado, el almacenamiento y las copias de seguridad.
Cada capacidad cubre una superficie distinta del servicio, y todas comparten la misma consola y el mismo flujo de incidentes.
Vigilancia continua de la constelación y del segmento terreno, todos los días del año.
Correlación de eventos de seguridad para identificar actividad hostil sobre la infraestructura.
Comparación del comportamiento real de cada subsistema frente a su patrón nominal.
Modelos que priorizan alertas y descartan falsos positivos antes de llegar al analista.
Ciclo completo de registro, clasificación, contención y cierre documentado de cada incidente.
Análisis de la telemetría TT&C para detectar degradaciones en órbita de forma temprana.
Vigilancia del espectro para localizar interferencias, jamming y emisiones no autorizadas.
Seguimiento de efemérides y riesgo de conjunción para preservar la integridad de la flota.
Protección criptográfica del enlace y de los telecomandos entre satélite y centro de control.
Playbooks que ejecutan la contención en segundos sin esperar intervención manual.
La cadena de servicio completa está instrumentada: cada nodo emite telemetría y cada enlace se vigila de extremo a extremo.
Indicadores de referencia de la constelación y del segmento terreno, actualizados de forma continua desde el centro de control.
Amenazas específicas del dominio espacial junto a las del mundo IT, clasificadas por criticidad operativa.
Señales GNSS falsificadas que inducen errores de posición y de sincronismo.
Emisiones deliberadas que saturan el enlace y degradan la capacidad del haz.
Acceso no autorizado a los sistemas que controlan las antenas de seguimiento.
Código malicioso introducido en servidores del segmento terreno o del telepuerto.
Uso indebido de credenciales para alcanzar consolas de operación restringidas.
Saturación de los servicios de red y del portal de cliente mediante tráfico masivo.
Alteración de los datos de estado para ocultar el comportamiento real del satélite.
Telecomandos ilegítimos que buscan modificar la configuración o la actitud en órbita.
Emisiones ajenas, intencionadas o no, que solapan las frecuencias asignadas.
Explotación de servicios y contenedores que sostienen la gestión de la plataforma.
Ocho pasos entre la primera señal y la lección aprendida. Los tramos automatizados se ejecutan sin esperar a un operador.
Los sensores del segmento espacial y terreno registran el primer indicio anómalo.
El SIEM cruza eventos de distintas capas para reconstruir un único hecho.
El analista asigna severidad, alcance y prioridad según el impacto en el servicio.
El SOAR lanza el playbook correspondiente y recopila evidencias sin intervención manual.
Se aísla el elemento afectado para impedir que el incidente se propague.
Se restablece el servicio nominal y se verifica la integridad de cada subsistema.
Se documenta la cronología, la causa raíz y las acciones ejecutadas durante el incidente.
Las conclusiones se incorporan a las reglas de detección y a los playbooks existentes.
Los modelos consumen telemetría, registros y tráfico RF para anticipar el fallo antes de que degrade el servicio.
Entradas
Salidas
Interferencia RF, intento de intrusión y latencia al alza. Así se correlaciona, se contiene y se mantiene el servicio.
Una emisión ajena solapa la banda de servicio sobre el noroeste peninsular.
Un atacante prueba credenciales contra la consola de una Ground Station.
La latencia media del enlace se duplica y afecta al tráfico 5G de usuario.
El SOC vincula la interferencia, el acceso fallido y la degradación como un mismo caso.
Se confirma un ataque coordinado contra el segmento terreno y el enlace RF.
El playbook bloquea el origen del acceso y aísla la estación comprometida.
El tráfico conmuta a una frecuencia limpia y a otra estación terrena disponible.
La latencia vuelve a valores nominales y no se pierde ninguna sesión de cliente.
La red 5G satelital sigue en servicio mientras se documenta el incidente.
Infraestructura espacial y conectividad 5G, diseñada en España. Hablemos de tu caso: hogar, empresa, administración o defensa.